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El desarrollo de la economía de Gipuzkoa y la gestión y la protección del entorno natural son los principales objetivos de la diputación foral de Gipuzkoa

Alubia de Tolosa, guindillas de Ibarra, tomate Eusko Label, carne de vacuno Euskal Okela, Euskal sagardoa, txakoli de Getaria… Se trata de productos de primera calidad que se producen en nuestras tierras, muchos de los cuales pudimos degustar el pasado 20 de septiembre en los 11 restaurantes que se adhirieron a la iniciativa Hemendik Hona. Productos que son posibles gracias a nuestros productores.

En ese sentido, el Departamento de Promoción Económica, Medio Rural y Equilibrio Territorial de la Diputación Foral de Gipuzkoa tiene como objetivo el desarrollo de la economía de Gipuzkoa en todos los sectores, entre ellos el primer sector, y la gestión y la protección del entorno natural. Así, uno de sus prioridades es “garantizar la obtención de productos alimentarios de calidad y de cercanía”. Para ello es necesario el apoyo a aquellas explotaciones que se comprometan con estos objetivos.

mejora de la competitividad La DFG otorga ayudas a las explotaciones agrarias de Gipuzkoa, las cuales se recogen el Decreto Foral 9/2016: ayudas a inversiones en explotaciones agrarias y ayudas a la creación de empresas por jóvenes agricultores y agricultoras. Estas dos medidas están encaminadas a la modernización estructural de las explotaciones agrarias y la introducción de nuevas tecnologías en los procesos productivos que contribuyen a mejorar la competitividad, así como garantizar la sanidad y calidad de las producciones agrarias y a propiciar un rejuvenecimiento del sector productivo, impulsando el relevo generacional y la incorporación de jóvenes y mujeres a la titularidad de las explotaciones agrarias.

En los tres últimos años se han destinado un total de 9.079.114,40 euros destinados a favorecer inversiones orientadas a adaptar la producción de las explotaciones a las necesidades del mercado, mejorar la sostenibilidad ambiental, así como mejorar la higiene y bienestar de los animales, la seguridad alimentaria, la trazabailidad de las producciones y la seguridad en el trabajo.

En lo que se refiere a la creación de empresas por jóvenes agricultores, se ha destinado un importe total de 2.538.030 euros cuya finalidad es la incorporación de personas jóvenes formadas en el sector agrario y el relevo generacional, además de promover el desarrollo local de las zonas rurales, facilitando la diversificación, la creación y desarrollo de empresas y la creación de empleo.

desarrollo de productos de primera En cuanto a los productos que mencionábamos al principio, es la Unidad del Área Vegetal de la DFG la encargada de velar por su correcto desarrollo. Técnicos de dicha área impulsan junto con los representantes de cada subsector la implantación de políticas que fomentan el desarrollo de los cultivos existentes mediante la experimentación, el asesoramiento y la firma de convenios de colaboracion, la obtención de nuevos productos, así como la implementación en las explotaciones agrarias de prácticas agrarias respetuosas con el medio ambiente.

Actualmente, están trabajando en la alubia de Tolosa “para seleccionar dentro de la variedad aquellas que den una alubia de pequeño tamaño, piel fina y que no se rompan al cocer”. Otro de los objetivos de la Unidad es buscar sistemas de producción “menos laboriosos que animen a los productores a producir más”.

La manzana de sidra es otro de los productos que concentra actualmente los esfuerzos de los técnicos forales. Abastecer las necesidades del sector sidrero y mejorar la rentabilidad de los productores son sus principales retos. “Para ello, además de las ayudas específicas, hemos puesto a disposición del sector la Finca Experimental de Otalarrea donde además de ofrecer material vegetal sano, se utiliza como conservatorio varietal de manzanos autóctonos. Por otro lado, no podemos olvidar otras producciones como el kiwi y la manzana de mesa, producciones que en nuestro Territorio son, aunque limitadas, de alta calidad”, explican.

El impulso de la Denominacion de Origen Euskal Sagardoa es otro de sus buques insignia. Actualmente, están realizando ensayos de elaboración, y han puesto a disposición del sector los servicios de analíticas físico-químicas y sensoriales del laboratorio de Fraisoro.

Garantizar la conservación de variedades autóctonas de uva es otra de las líneas de trabajo del ente foral, concretamente, las variedades Hondarribi Zuri y Hondarribi Beltza. “Hemos implantado en la Finca Fraisoro un viñedo experimetal donde se recoge, cultiva y guarda el material vegetal antiguo que todavía se conservaba en las plantaciones más viejas del Territorio. Se pretende analizar lo recogido para una posible mejora varietal futura. Se están tambien haciendo pequeñas elaboraciones de vino con las uvas procedentes de este viñedo”, revelan.

euskal okela La mejora y conservación de la ganadería guipuzcoana ha sido otra de las principales preocupaciones de la DFG, que se remonta a mediados del siglo XIX. Muestra de ello es la fundación de la granja-escuela de Fraisoro, en 1894, un centro que ha sido pionero a nivel estatal, gracias a, entre otras acciones, la creación en 1950 del centro de Inseminación Artificial.

Otro importante hito en lo que respecta al sector ganadero, fue la creación del Centro de Testaje de Aia en 1995. La finalidad era clara: debía ser un centro de referencia nacional que ofertara garantía sanitaria y genética a todos los ganaderos. La Diputación de Gipuzkoa, una vez más, dispuesta a colaborar en esta nueva etapa en la mejora y ordenación del sector cárnico el pasado año inauguró nuevas instalaciones para continuar con el testaje de novillos-sementales de todas las razas cárnicas, no solo Limousines y Blondas, también animales de raza Pirenaika, Txarolesa y en un futuro de otras razas con el fin de obtener sementales que sirvan para vertebrar y mejorar el sector cárnico.

Estas instalaciones dan respuesta a las necesidades que el sector cárnico necesita para llevar a cabo estos retos a los que debe enfrentarse.