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El paisaje que nos define

El primer sector es una de las actividades humanas que más influye en el paisaje y la combinación de ambas ha ayudado a generar un modo de trabajo, de vida y de sociedad durante muchos años

En ocasiones, cuando la gente decide parar durante un momento y mirar a su alrededor puede encontrar diferentes tipos de paisajes. Un paisaje es una realidad física y la presentación que nos hacemos de ella. Cuenta con factores naturales (como el relieve, la flora o la fauna) que todo el mundo va a percibir de la misma o parecida forma. Pero, ¿qué sucede cuando el monte que está mirando es aquel al que solía acudir de niño con sus abuelos? En este punto, la interpretación es diferente ya que el individuo conecta con ese lugar de forma más directa. El paisaje genera sentimientos que se quedan para siempre entre nosotros. Del mismo modo que cualquier vista puede cambiar a las personas, las personas también pueden (y suelen) cambiar el paisaje. De hecho, los humanos llevamos miles y miles de años modificando y adaptando a nuestro gusto aquello que vemos.

SECTOR PRIMARIO De todos, el sector que lleva más tiempo trabajando la tierra es el primario. Es el que mayor superficie del territorio gestiona y por su propia naturaleza, es una de las actividades humanas que más influye y ha influido en el paisaje a lo largo de la historia, tanto desde la perspectiva del medio natural como desde la cultural. El trabajo de nuestros y nuestras agricultoras a lo largo de los siglos ha creado paisajes singulares, como la campiña atlántica en la zona norte y el paisaje de los cultivos extensivos en la zona sur (algunas comarcas alavesas).

Los agricultores llevan a cabo numerosos trabajos que conservan y modifican el paisaje rural: creación y conservación de setos vivos y zonas de vegetación silvestre, conservación de muros y otras construcciones de piedra seca, manejo de los prados, mantenimiento de los arroyos, riberas…

El baserri, es un claro ejemplo de ello, conformando un sistema que incluye, además de la propia arquitectura del edificio, los pastos, huertas, bosques y otros elementos, así como la interacción de todos ellos.

TRADICIÓN Los baserritarras mantienen la arquitectura tradicional en el paisaje. Además de los caseríos y sus cultivos, el paisaje agrario contiene numerosos elementos, como muros de piedra, fuentes, abrevaderos, molinos, etc., que están ligados al modo de vida rural y forman parte de su patrimonio histórico, por lo que tienen un gran valor cultural y ambiental.

Una de las prácticas agrarias que mayor relación guarda con el modelado del paisaje es el pastoreo. El trabajo que se realiza con la oveja latxa genera bienes públicos y económicos importantes. En definitiva, es importante ayudar a interpretar los paisajes, entenderlos y cuidarlos ya que se pueden obtener infinidad de recursos. L

La oveja latxa es una de las especies que más ayuda a preservar el paisaje y los ecosistemas específicos como los pastos de altura