joxean.jpg

Joxean Etxeberria

“Los animales no tienen horarios y todos estamos pendientes de cubrir sus necesidades”

Joxean Etxeberria no se ha dedicado siempre al caserío. Su vida laboral comenzó como gerente en una cooperativa de ganaderos en Irun

Irun – Joxean Etxeberria, ganadero y productor de leche, regenta el caserío Lastaola en el Bidasoa junto a su familia, un baserri que ha visto pasar cuatro generaciones.

¿Cómo fueron los inicios del caserío Lastaola?

­­– Este caserío lo compró mi aita. Los inicios en el mundo agrícola fueron en otro caserío con mi aitona, dedicado exclusivamente a la ganadería. Tenía unas cuantas vacas de la época de la guerra y pequeñas explotaciones familiares y mixtas, ya que en aquel entonces no se dedicaban a una única producción en concreto. Durante la guerra mis aitonas perdieron el caserío y mi aita, hace ya unos 30 años, tomó la decisión de comprar el actual baserri Lastaola.

¿Siempre quiso dedicarse a la ganadería?

– Aunque haya crecido rodeado de ganaderos, mi sueño siempre fue estudiar Veterinaria. Al final me incliné hacia la formación profesional y terminé trabajando de gerente en una cooperativa de ganaderos en Irun. Cuando mi aita tomó la decisión de dejarlo a los 65 años, dejé mi trabajo y tomé las riendas del caserío dedicándome exclusivamente a la producción de leche.

¿Considera que fue una decisión acertada?

– Sí, por supuesto. Mi aita había hecho una gran labor durante muchos años. Tanto él como mi aitona se dedicaban a la venta directa de leche y con el paso de los años mi aita tuvo la iniciativa de unirse a varios ganaderos y crear una cooperativa de productores de leche. No fue un camino fácil ya que tuvimos que dar un salto muy grande. Realizamos importantes inversiones en nuestras instalaciones, ya que estaban un poco anticuadas y la maquinaria un tanto obsoleta. No invertimos demasiado en renovar la maquinaria, puesto que decidimos centrarnos en crecer en producción.

Cuénteme cómo es una jornada cualquiera. ¿Qué labores realiza?

­­– Mi día comienza a las 04.20 de la mañana. Entre las 04.20 y las 4.30 suena el despertador y sobre las 04.45 ya estoy en la cuadra. A las 05.00 en punto ya está entrando la primera vaca en ordeño. Sobre las 08.00 de la mañana terminamos el ordeño y, después, hasta las 09.00 se les da de comer. Al terminar, los trabajadores y yo nos tomamos un descanso de una hora para almorzar y luego continuamos la jornada hasta la 13.00. Tanto yo como mis trabajadores nos repartimos todas las labores de la cuadra. Yo soy el principal encargado del ordeño de las vacas, pero mis compañeros también desempeñan labores muy importantes en el baserri. Los animales no tienen horarios; es un trabajo en equipo y todos tenemos que estar pendientes de cubrir las necesidades de nuestros animales.

¿Cuántos litros de leche produce al día?

–Actualmente tenemos unas 150 vacas en ordeño. Probablemente haya alguna más ya que hemos tenido bastantes partos y normalmente producimos entorno a unos 5.500 litros de leche al día. Es una media muy buena.

¿Ha cambiado mucho la forma de trabajar de los ganaderos? ¿Se diferencia mucho respecto a su aitona?

– Desde que veía a mi aitona produciendo ha cambiado mucho. Todo se hacía a mano; se cogía la hierba a mano, la comida se traía con carros a caballo y, por supuesto, se ordeñaba a mano. Todo era manual, sin utilizar apenas maquinaria. Ahora, en cambio, las labores están mecanizadas. Con la maquinaria que disponemos ordeñamos 20 vacas a la vez. El sistema es mucho más cómodo, rápido e higiénico.

¿Y en cuanto a la comercialización?

­­– También ha cambiado. Antes salíamos a la calle, a la venta directa de leche. Al final el ganadero se encargaba de todo; de producir, de comercializar, del cuidado de los animales... Actualmente estamos dentro de una cooperativa de ganaderos y socios de Kaiku. Yo estoy dentro del consejo de administración y somos varios los encargados de gestionar la comercialización de la leche.

¿Qué mantendría y qué cambiaría para la mejora de la explotación?

­­– He de confesar que soy un romántico. El sistema actual de producción de leche como tal no lo cambiaría, ha mejorado mucho pero echo en falta el tipo de explotación más familiar. Me gustaría que se mantuviese más la relación con los propios animales. l